El hipogeo de Hal Saflieni

Al visitar el hipogeo de Hal Saflieni estás contemplando un lugar muy especial, un sitio que trasciende la cronología histórica y que cuenta su edad en miles de años, que en la Prehistoria fue utilizado primero como templo (el único subterráneo que existe) y después como enterramiento, que destila una religiosidad mistérica y que está catalogado como Patrimonio de la Humanidad desde 1980. Un sitio, en suma, que debería figurar en lugar destacado dentro de tu programa de viaje a Malta.

Y, sin embargo, esto no es tan sencillo. Las autoridades se han visto obligadas a poner un cupo máximo de 80 personas al día para garantizar el mínimo deterioro del monumento, que tuvo que ser cerrado y restaurado en la primera de los 90 para reabrirse al público en el año 2000. Por eso, si quieres conseguir una entrada debes hacer una reserva con muchas semanas de antelación; nuestro consejo es que lo hagas on line a través de la web de Patrimonio de Malta y así te despreocupas. Luego canjeas la entrada en cualquiera de los sitios habilitados para ello (el propio Hal Saflieni, el Centro de visitantes de Paola, el Museo Nacional de Arqueología de La Valletta, el Museo Arqueológico de Gozo y los templos de Gganfija y Xaghr).

La principal característica de este lugar descubierto en Paola (Burial Street) en 1902 es estar excavado en la roca y formar una estructura laberíntica de 500 metros cuadrados en la que salas y pasadizos se comunican a través de puertas adinteladas. De sus tres niveles el más antiguo es del 3.500 A. C aproximadamente y se encuentra a 10 metros de profundidad, mientras que el más reciente se sitúa en torno al 2.500 A. C y era un almacén de cereal que se aprovecharía para colocar cámaras funerarias.

Pero el más interesante es el intermedio, del 3.000 a. C, por las salas en que se distribuye: una principal circular excavada en la roca; otra rectangular llamada Del Oráculo que es famosa por el eco que producen las voces; la Decorada, con paredes inclinadas y pinturas geométricas; el conocido como Pozo de las Serpientes; y el Sancta Santorum, con tres puertas adinteladas encajadas una tras otra. En la mayoría de estos espacios predomina la pintura en tono ocre rojizo.

En este complejo se encontraron también muchas piezas, como utensilios, huesos, abalorios, cerámica, adornos de cuentas y estatuillas. De estas últimas no debes perderte la que fue bautizada con el nombre de La dormida, una rubicunda figura femenina con largo vestido y recostada que se conserva en el Museo Nacional de Arqueología de La Valletta. Aunque la verdad es que no deberías perderte nada, ni el audiovisual introductorio que se proyecta en cinco idiomas. Además el sitio abre a diario entre las 9:00 y las 16:00, costando la entrada 20 euros (15 para estudiantes y jubilados y 12 para niños de 6 a 11 años; los menores de 5 no pueden entrar).

Foto: Google Earth

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